jueves, 6 de septiembre de 2012

Todo y nada.

Cómo siempre aquí estoy, esperando que aparezcas y me des ese abrazo que tanto hace falta, pero se que no llegaras, lo se como siempre he sabido que en tu mundo sólo hay espacio para ti.
La noche esta por terminar y no me canso de mirar por la ventana intentando encontrar tus pasos entre las sombras.
Quisiera tener ganas de quererte, pero cada vez que no apareces haces que ese deseo de querer desaparezca y quede sólo ese sentimiento de nostalgia de la vida.
Eres tan cotidiano a mis días, a mis horas, a mis segundos, tan rutinario cómo cagar, tan tu, tan ausente, tan... normal.
Y yo que me vuelvo loca con estas ganas de querer, que alucino en la constante búsqueda de una pizca de esa locura tan ausente.
Eres mi temor más grande, mi acosador más presente, y aún así no atinas a llegar en el momento y lugar preciso.
Sigues siendo el mismo de siempre mi ¡héroe ausente! Siempre ausente, tan presente y tan ausente, siempre ausente.
Así eres tú, así soy yo, por más que tratemos de cambiarnos nada cambiará.
Deja de decir que estuviste, estas, y estarás, porque nunca has estado, no estas, y no estarás, porque así eres tu, ¡ausente!
Así eres tú!, así soy yo, con todo y sin nada, igual que tu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario