'La que no siente nada' -Así me llamaron alguna vez. Que equivocada frase. Soy precisamente la que no deja de sentir, todo se siente tan profundamente, tan delicadamente, tan dulce y tan fríamente, todo.
Soy un atardecer de esos que te conmueven hasta los huesos, de esos soy, cada día a cada instante.
Y tú, que como todos, no lo entendiste. Nada paso, todo se quedo revolviendo todo, en constantes tormentas y en terribles desastres, que para variar ni un día soleado sobresale a este momento.
¿Quién soy yo? ¡Y yo que se!
'La que no siente nada' ¡ojalá! Pero no, no soy esa, por más que lo intentado hasta ahora, no lo he logrado.
Mi corazón se acelera, mis puños se cierran llenos de rabia, pataleo como escuincla, y lloro, y río, cuando estas y cuando no también, por que te siento, por qué contra mi voluntad te quiero, por que así soy, de ti, de todos, de nadie, nadie. Por que nadie me posee pero yo los poseo a todos, por que así mi obsesión se alimenta, y entonces estallo, estalló en éxtasis de saber que mi locura se manifiesta.
Y mi locura, ¡oh! ¡Como amo mi locura! Sin ella estaría perdida, tan perdida como lo estoy ahora, pero con ella a mi razón no le importa en que rincón sucio estoy tirada, ¡Jajajaja! Mi locura, estoy loca, ¡Estoy loca! ¡Loca!