Ha sido mejor que no te entregase esa carta de despedida, así puedo escribir cuantos borradores quiera y si es que te vuelvo a encontrar solo me quedara decir lo que verdaderamente importa.
Inicialmente no termine tu carta porque presentí se convertiría en reclamo por no haberme dejado quererte como me hubiese gustado, y después seguro se convertiría en una carta de perdón por no haberte querido con locura, así que preferí fingir demencia y simplemente abrazarte sin decir adiós.
Ahora te pido perdón y te agradezco por la misma razón, pues con tu presencia y ahora con tu ausencia me bastará para imaginar todo lo que pudimos ser, lo que fuimos en mi imaginación, y convertir los momentos que pasamos en historias de ficción que a fin de cuentas son lo mismo, imaginación.
viernes, 7 de junio de 2013
Tus cartas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario