jueves, 31 de octubre de 2013

30-10-2013

No se qué es lo que pretendo con esta constante alucinación girando y girando en mi cabeza.
Tu mirada, tu sonrisa, tu palabra, tu mano acariciando mi mejilla, y tu, tan completa tu.
Tu risa y tu interminable ingenio para hacerme reír, no se qué hacer, repito una y otra vez tu imagen sonriéndome, tu voz  despidiéndote cotidianamente, tus silencios, todo lo repito y repito todas esas imágenes de ti y escucho una y mil veces tu voz y tus silencios.
Intento que mis sentidos logren por fin descubrir ese mensaje secreto que discretamente me diriges una y otra vez. 
Hay algo en tu mirada, en tu forma de hablar, cuando me tocas, hay algo y no se qué es, pero aquí me tienes, como un reflejo escribo para ti, otra vez.
No me siento inquietamente enamorada, pero si ingenuamente ilusionada, como si hubieras regresado esa llamada con la noticia tan esperada justo en el momento en el que ya todo se daba por terminado.
Repito, hay algo en tus ojos, y no, esta vez no soy yo quien ciegamente te sigue, esta vez tus silencios dicen tanto con todos esos suspiros enredados, si, esta vez, eres tu.
Eres y no eres, eres porque existes y no eres porque aún no te tengo aquí en mi almohada.
No se sí quererte o simplemente analizarte detenidamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario