Tu aroma me sigue por las mañanas, a medio día, por las tardes, en las noches, mientras tomó el té, mientras leo, mientras miró las estrellas.
Sí, así eres tú. No siempre estas, no siempre existes, no siempre te apareces. Sólo de vez en cuando, por momentos, a instantes, sólo un segundo, imprescindible, sorprendente, maravilloso, delicado, delicioso, suave y penetrante, así es tu aroma, tu olor que te describe tan perfectamente. Así eres tú, tan mía y tan lejana. Te amo, pero sólo porque me despiertas a la vida, así de golpe, por instantes. Instantes que duran horas, días, meses, años.
Si, lo dije, sin pensarlo, sólo lo dije, porque así me nació, tal como tu aroma llega hasta mi, así.
Tu olor, ¡oh¡ tu olor. Que delicia detenerse en el tiempo mientras te respiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario