domingo, 24 de noviembre de 2013

Buenas, noches.

¿Qué escribo? 
De repente todo se desvaneció, no dejo de pensarte, y me pregunto si todas mis alucinaciones tendrán algún sentido, o sólo son eso, alucinaciones. 
Después de todo no me conoces, quizás simplemente mal intérprete tus bromas, tus silencios y tus canciones. 
Dentro de mis obsesiones te dibuje a colores cuando tal vez sólo posees uno, mis inseguridades se reflejaron una y otra vez hasta que mis certezas fueron varias y no absolutas, ahora no puedo saber cual verdad es la que llegó a ti, ¿con qué certeza de mi te quedaste? ¿Quien crees tu, que soy yo?
Las voces en mi cabeza, mis múltiples personalidades, mis distintas agonías, mis muchas alegrías, todas mis nostalgias, mis pocas obsesiones, todos mis sabores, mis varios olores, y todas mis verdades. ¿A quien conoces tú?
Y si, importa. Importa porque te quiero, porque te pienso, porque necesito saber quien crees que soy y que esperas de mi.
Porque te amo, y quiero amarte sin tener que pedir perdones, quiero amarte honestamente, respetuosamente y alocadamente. Y si pido perdón al amarte entonces no te amo, sólo te temo, a ti y al mundo. 
Pienso tanto porque tengo miedo, de ti, de mi, de que me quieras, de que no me quieras, de que digas si y no, de que digas no cuando quieres decir si, de todo, tengo miedo de todo, pero te quiero, te pienso, te anhelo, te ordeno alfabéticamente en mis pensamientos, también puedes encontrarte en orden cronológico, del cielo al suelo y del suelo al cielo, por melodías, en días y en versos.
Ya no se qué digo, esta luna y este vino me ponen a pensar de mas, y desearía que estuvieras aquí compartiendo esta noche, y así, entonces, podría contarte detalle a detalle cada línea, cada gesto y cada verso. 
No estas, no existes, no te amo, la luna ni si quiera salió hoy. Entonces, ¿por qué te siento? ¿Por qué dueles? ¿Por qué cada verso, cada estrella, cada todo eres tú? 
¡¡Bah!! Me voy a dormir, tu no apareces por ningún lado y yo, estoy exhausta de tanto pensarte. 
Y como dicen por ahí, 'Si vas a andar dando vueltas en mi cabeza, por lo menos ¡ten la desencia de vestirte!'

No hay comentarios:

Publicar un comentario